La mejor forma de contar con la admiración de los demás es siendo humilde, escala para ti y veras la luz.

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lunes, 13 de abril de 2015

Patones….Cuando menos te lo esperas



¡Esto a mi no me va a pasar! Típica frase que se pronuncia cuando hablamos de accidentes, la verdad es que yo no pienso así, es mas ni siquiera pienso en si me puede o no pasar algo, sino seria un sin vivir, pensar que cada vez que salimos de casa nos puede pasar cualquier cosa, pero en lo relativo a la escalada además,  siempre digo,  sabemos dónde estamos lo que hacemos y lo que puede pasar, si algo se aprende cuando llevamos cierto tiempo escalando es que pueden pasar cosas, y siii, me refiero a que puede que nos veamos en situaciones con finales fatales, da igual que seas profesional o no, no será el primer guía que sufre un fatal accidente y no digamos ya en principiantes, pero nadie está libre……

Se me acurre como ejemplo el accidente que sufrió Lin Hill, preparándose para iniciar una vía deportiva, por un despiste no termino bien el nudo de encordamiento, llego al descuelgue y cuando dio la voz para que la descolgaran, se precipito al vacio con las consecuencias que podéis imaginar…..mala suerteeee… pensaran algunos, nada más lejos de la realidad, sufrir una caída de unos 20 metros hasta el suelo, vivir para contarlo y volver a escalara a nivel de elite, es tener toda la suerte del mundo…….

 

Estamos en el primer lustro del los años 2000, no recuerdo la fecha exacta, habíamos quedado para pasar la mañana escalando en Patones, aprovecharíamos la sombra, allí estábamos Fran Moreno, Chano, Carlota y yo, nos fuimos al sector Autopista al Infierno, y allí pasamos un buen rato escalando y cuando empezaba a dar el sol

 Dije:

Chicos va a ser que yo ya tengo bastante, vamos a por una cervessss

 Y Chano contesto:

Vale, Wim, pero porque no me pones la cuerda en La Autopista, así la doy un pegue en top, que nunca la he hecho y ya nos vamos….

Ok

En ese momento vi que Carlota estaba recogiendo una cuerda y se estaba liando, así que rápidamente cogí uno de los cabos y me lo ate con un nudo sencillo al anillo ventral, así se liaría menos, pensé.

Metí el resto de la cuerda en la bolsa y me dirigí a la base de La Autopista, en ese momento paso alguien a quien conocía y se paró a saludarme, al poco rato siguió  su camino, y yo así, sin más me dispuse a subir la vía…..supongo que ya os habéis dado cuenta del fatal detalle.

Pase los primeros metros y me dispuse a hacer el  único tramo en desplome que tiene la vía, en eso estaba cuando de repente mire para abajo al colocar un pie y observe como mi cuerda caía hasta el suelo y me dejaba en una situación…fatal….a partir de ese momento para mí todo se hizo como en cámara lenta, de mi boca salió un ¡aiba! Que solo escuche yo…..se hizo un silencio absoluto, o por lo menos a mi me lo pareció……..no penséis que se pasaron por mi cabeza mil cosas, ni que pensé algo, supongo que el instinto y solo el más puro instinto hizo que tranquilamente me diese los siguientes pasos hasta que llegue a un seguro, puse una cinta y note que me costaría anclarme al anillo ventral, así que saque otra las empalme y así ya pude anclarme con cierta comodidad….no sé el tiempo que paso, fueron segundos, no fueron segundos interminables ni nada parecido, la verdad es que no me dio tiempo a pensar en nada, el rato malo vino cuando me di cuenta de lo que había pasado, si llego a llegar arriba, no quiero ni pensarlo, menuda suerte que tuve….chicos……vámonos echando leches a por esas birras.

Supongo que la moraleja esta clara, nunca sabes cuándo te va a tocar a ti, pero tantas veces va el cántaro a la fuente, que por lo menos tenemos que tener claro que nos puede pasar, media vida dedicado a la docencia, haciendo hincapié en la seguridad yyyy….

 
La verdad es que como experiencia..es única…pero……..

 
Podría empezar a daros un montón de consejos…..pero no.

 
Todo se resume en que seamos conscientes de lo que hacemos.
 
Y a seguir disfrutando de la escalada……….AUPA